Sabemos que tu auto es más que un amigo, pues te sube, te lleva, te trae, te espera y casi nunca te reclama. Pero también debes de tomar en cuenta que la comodidad cuestas, así es que no seas codo y aunque te duela, gasta y pon atención en estos hábitos, que aunque probablemente te harán gastar tiempo, dinero y esfuerza, será mucho menor el costo de averías mayores e incluso de lo que cuesta una vida.

 

También te puede interesar: ¿Conoces las condiciones de cobertura de tu seguro?

 

1.-¡Vámonos! Manejar sin verificar la presión de los neumáticos.

El pésimo habito de manejar el auto sin la presión adecuada en las llantas,  sin duda puede causar desde una ponchadura, un mayor consumo de combustible, daños en la suspensión e incluso podrías tener un accidente grave.

El evitar tomar 5 minutos para verificar que las llantas tengan la presión  correcta (si no sabes ¿cuál es? revisa tu manual de usuario) , puede hacer que tu vehículo se vea afectado  en múltiples aspectos como te hemos mencionado, y debes omar muy en serio que tu nave se sostiene por las llantas, ¿No crees que merecen un trato especial?

 

 

2.-No limpiar el auto

Aún la pintura más cara y mejor elaborada se volverá pálida si no la limpias de una manera adecuada, elementos como la tierra el agua, el sol y los contaminantes entre otros, harán lo posible por quitarle a tu nave esa lucidez espectacular.

¿Qué debes hacer?  Muy sencillo: lavarlo.

¿Cada cuándo? Depende de cuánto lo uses y donde lo guardas. Recuerda que si tienes el magnífico hábito de ponerle una cubierta, es muy probable que lo tengas que lavar una vez al mes, pero de lo contrario un par de veces por semana.

¿Con qué? Evita detergentes que no sean para autos y de preferencia lávalo con shampoo y paños de lana natural de cordero. Y sécalo con microfibras.

 

 

3.-Un acelerón para comenzar la mañana

Cuando prendes tu auto por la mañana, es muy común que le des un acelerón que sin darte cuenta, a la larga te va a salir muy caro. ¿Por qué? Toma en cuenta que tu auto necesita unos instantes para tomar la temperatura adecuada y que cuando lo enciendes los fluidos viajan por los circuitos (mangueras) para lubricar piezas internas, si tú aceleras de inmediato, lo único que logras es acelerar el desgaste interno de las piezas de tu nave.

Espera unos segundos antes de exigirle al muchacho que va despertando.

 

 

4.-Rodar con la reserva de combustible

Sabemos que al auto que te regaló papá, no sólo lo ocupas tú, también se sube tu hermana cuando sale con el novio, mamá cuando va al supermercado y tú progenitor cuando sin pedirlo prestado, va a su partido del domingo, y nadie ¡le echa combustible!

Pero no te siegues, este pésimo y lo repetimos pésimo, hábito sólo te costará más dinero del que piensas que te ahorras, recuerda que la bomba de combustible (en vehículos con inyección electrónica) se encuentra sumergida en el tanque (por lo que debe existir suficiente combustible para garantizar su lubricación y enfriamiento) y si no hay lo suficiente, es probable que se dañe.

Mejor pídeles que te cooperen con una lanita semanal o escóndete las llaves.

 

 

5.-¡Ay mamá, se prendió el foquito!

Si eres de esos conductores que se alarman cuando un símbolo del tablero ilumina y de inmediato te acercas al mecánico del servicio, ¡te felicitamos!

De lo contrario, déjanos decirte, que el ignorar estas señales, puede resultarte riesgoso y extremadamente caro, pues tu vehículo te está avisando que algo anda mal.  Si no sabes de que se trata, busca en el manual de usuario.

Problemas relacionados con la temperatura, fugas de fluidos o servicios de mantenimiento, están relacionados con estos focos y el no ponerles atención puede resultar, no sólo un riesgo de accidente, un gasto mucho mayor a la larga.

 

 

Texto: Ray Espinosa.







Blvd. Manuel Ávila Camacho No. 50 Oficina 512, Col. Lomas de Chapultepec, Delegación Miguel Hidalgo, C.P. 11000, Ciudad de México Tel. +52 (55) 5540 0626
©2015. Car Planet S.A de C.V. Todos los derechos reservados